TODO EMPEZÓ TRAS ESTA PUERTA

La verdad es que han pasado los años, porque esto fue en 2010,  pero la sonrisa y la ilusión siguen siendo las mismas 🔝🔝

Desde pequeña siempre me han gustado las manualidades. Empecé de niña con dibujo y pintura, jugaba a diseñar zapatos y vestidos, y de adolescente conocí el mundo de la cerámica. En esa época empecé a flirtear con la bisutería. Lo bautizamos con mi prima (todavía nos reímos hoy del nombre) como «hecho a mano» y hacíamos montajes con abalorios para la gente del pueblo.

Hasta que en 2010 decidí apuntarme a un curso de diseño de joyas con Elena en Girona. Me encantó, y en ese momento tuve claro que quería que mi hobby pasara a ser un proyecto de futuro. En casa, a este proyecto lo empezamos a llamar «el trastero de Marta». Detrás de la puerta de la foto había el trastero de casa.

Aproveché ese curso al máximo, y a finales de 2011 tuve la oportunidad de estar en el escaparate de una tienda. No me lo podía creer. ¡La gente compraba las joyas que yo hacía! Eso me dio un subidón brutal 💃🎉, así que durante los dos años siguientes me formé gracias al taller de Gemma en diferentes técnicas de joyería que creía que encajaban con mi estilo. Desde entonces no he parado de trabajar duro, perfeccionando mi trabajo para que este proyecto fuera finalmente una realidad.

Sin darme cuenta, lo que habían sido un par de mesas pequeñas, cuatro limas y una sierra en el trastero de casa de mis padres, acabó ocupando toda una habitación del piso donde yo vivía. En ese momento llegó finalmente el nombre de marca»Marta Joyería Artística«.

Llegaron los cambios de trabajo a jornadas cada vez más reducidas. No tenía más inversión que el material que compraba con el dinero de lo que vendía, las herramientas que me habían regalado en los cumpleaños, las que buenamente me había comprado  y  las que me habían traído los reyes magos. Así que me tocaba trabajar duro, compaginando trabajos y haciendo mil horas al final del día. Situación que, lejos de desanimarme, me hizo creer más en mí de lo que había creído en mi vida.

8 años después, estoy más que feliz y orgullosa con la recompensa. El culpable de tener casi todas las horas de mi vida ocupadas ha pasado a ser mi trabajo a tiempo completo 😄 🍾

Hoy día el taller ocupa la planta de arriba del dúplex donde vivo, y tiene este aspecto. Puedes encontrarme en él, tanto a mí como a la colección de joyitas expuestas, cuando lo necesites. También puedes echar un vistazo a la página web para saber un poco más de mí y de mi proyecto 😉